16 enero 2010

Cuánto te quiero...




Tú, compañero fiel, a mi lado en las alegrías y en las tristezas. Tanto tiempo juntos… no hay quien nos separe. Eres tú quien besa mi mano, tan sólo para que te abrace. Eres tú quien viene a despertarme por las mañanas, invitándome a ver el sol de un nuevo día. Eres tú el que se preocupa por mí, y me acompaña donde quiera que vaya. Y para pedir que yo te siga, me lanzas esa profunda mirada que me arrebata el alma. Me defiendes, me proteges, me haces sentir bien, y, a cambio, no pides nada. Te conformas con que pasemos juntos un buen rato… y debería bajarte la luna. Me has dado tanto que no hay palabras para agradecértelo.




Posiblemente, nunca llegue a saber esto. En fin, ¡cuánto quiero a mi perro! (jeje)




No hay comentarios:

Publicar un comentario