La noche ha llegado y al asomarme a la ventana veo los mismos tejados. Apenas cuatro luces iluminan mi oscuridad. Intento divisar un más allá, pero no puedo. Me he quedado estancada aquí, viendo el azul del cielo. Sólo espero que pronto se marchite y se torne negro, como mi alma, para poder tener la esperanza de ver brillar alguna estrella en el inmenso infinito. He creído a veces ver algún destello de luz, mas son simples espejismos. Sólo tú brillas en mi cielo, sólo tú eres la esperanza de mi alma… pero intento divisarte más allá, y, sin embargo, al asomarme a la ventana veo los mismos tejados. Sé que estás ahí, en alguna parte, a varios kilómetros de mi corazón… pero siempre ahí…
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos... Quizás fue esta frase la que me animó a escribir, la que me incitó a empezar un blog donde anotar todo aquello que pase por mi mente, la que pretende que recuerde quién soy.
28 marzo 2010
Los mismos tejados
La noche ha llegado y al asomarme a la ventana veo los mismos tejados. Apenas cuatro luces iluminan mi oscuridad. Intento divisar un más allá, pero no puedo. Me he quedado estancada aquí, viendo el azul del cielo. Sólo espero que pronto se marchite y se torne negro, como mi alma, para poder tener la esperanza de ver brillar alguna estrella en el inmenso infinito. He creído a veces ver algún destello de luz, mas son simples espejismos. Sólo tú brillas en mi cielo, sólo tú eres la esperanza de mi alma… pero intento divisarte más allá, y, sin embargo, al asomarme a la ventana veo los mismos tejados. Sé que estás ahí, en alguna parte, a varios kilómetros de mi corazón… pero siempre ahí…
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